¡Volvé a disfrutar el culto aquí!

Dios siempre nos invita a tomar posesión del futuro.

INTRODUCCIÓN:

El mandato de Dios es claro, y conlleva esfuerzo y valentía.
Josué 1: 9 ¿No te lo he ordenado yo? ¡Se fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo donde quieras que vayas.
Para tomar posesión del futuro necesitamos tener en cuenta 3 cosas importantes.

1- VISIÓN
En Josué 1: 4 nos muestra qué para desarrollar la visión hay que ser obedientes y como dijo Pablo en Filipenses 3: 13 «Una cosa hago: olvidando lo que queda atrás, me extiendo a lo que esta por delante».
Muchos no pueden luchar para poseer un futuro NO porque le falta una visión porque están muy concentrados en el pasado.
El sueño de Dios es original, pero SE REVELA cuando soltas lo que no es funcional para tu vida.
Los Israelitas se quedaron 40 años en el desierto porque se concentraron en mirar hacia atrás.
¡No miremos atrás!

2- ACCIÓN
Josué 1: 3 Yo os he dado, como lo había prometido a Moisés, todo lugar que pise la planta de vuestro pie.
Josué tuvo a cargo una gran misión para su futuro. Tomar posesión de la tierra prometida con mucha oposición y con grandes inconvenientes
Josué 1: 11 Preparaos comida, porque dentro de tres días pasareis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado en posesión.
El futuro siempre trae una mezcla entre bendición y batalla. Israel tenia que LUCHAR si quería alcanzar la bendición prometida.


3- CONCENTRACIÓN
Josué 1: 7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito en todo lo que emprendas.
La palabra debe arraigarse en lo profundo de nuestra mente.
El estadista Ingles Disraeli expreso «Nutre tu mente con grandes pensamientos, pues nunca te elevaras más allá de ellos».
La palabra de Dios dentro nuestro nos eleva a lugares increíbles.
No permitamos que las cosas malas, o las nuevas, nos distraigan de conocer y obedecer Su palabra.

CONCLUSIÓN:

-Nuestro futuro es un sueño de Dios que debe hacerse realidad.
-Dios apoya tus sueños y en la conquista es necesario luchar para ver las bendiciones cumplirse.

No permitamos que las cosas malas, o las nuevas, nos distraigan de conocer y obedecer Su palabra.

Diego Touzet